Capriccio para piano y orquesta

El Capriccio para Piano y Orquesta fue escrito por Igor Stravinsky en Niza entre 1926 y 1929. El resultado se revisó en 1949.

Stravinsky intentó Capriccio ser un vehículo virtuosic que permitiría que él gane una vida de desempeñar el papel del piano. El Capriccio, juntos con el Concierto para Piano e Instrumentos de viento, perteneció a un catálogo de piezas breadwinning que Stravinsky formó para apoyarse después de huir la Revolución rusa para vivir en Europa Occidental.

Historia

El Alegro capriccioso movimiento que se haría el final se comenzó primero, en Niza durante el Día de Navidad 1928, y proporcionó el material musical del cual los otros movimientos crecieron. Fue seguido del segundo movimiento, completado en Echarvines el 13 de septiembre de 1929, y luego por Presto inicial. La orquestación del primer movimiento se completó el 26 de octubre y ese del último movimiento el 9 de noviembre de 1929 (1979 Blanco, 355–56).

El estreno ocurrió en Salle Pleyel, París, el 6 de diciembre de 1929, con el Orchestre Symphonique de Paris conducido por Ernest Ansermet (quien había fundado la orquesta que invierno) y presentar al compositor en el piano (1979 Blanco, 94, 359). El próximo año, Stravinsky hizo una grabación comercial del trabajo como el solista, con la Orquesta Straram, conducida por Ernest Ansermet (Hamilton 1971, 172). Comenzando en los años 1930 de la mente, el hijo Soulima de Stravinsky a menudo funcionaba como el solista, el más a menudo con su padre que conduce (Johnston 1971, 15).

En 1949 Stravinsky corrigió varios errores de imprenta y omisiones en el resultado, y esta versión se publicó en 1952. Lamentablemente, unos nuevos errores se añadieron en esta nueva edición, el más importante de los cuales era un cambio de la marca del ritmo en el ensayo número 14 del temblor punteado original = 88 a 80, que contradice la especificación que los semitemblores permanecen lo mismo (1979 Blanco, 359).

Entre otras influencias en Capriccio, Stravinsky muchísimo tuvo en mente a Carl Maria von Weber, que describió como "un príncipe de la música" (Fortner 1971, 30).

Los tres movimientos se juegan attacca (sin la interrupción) y toman sólo menos de veinte minutos para funcionar.

Producciones del ballet

El resultado se usó primero como la música del ballet cuando Léonide Massine lo coreografió en 1947 para Teatro alla Scala, Milano. El decorado para esta producción era por Nicola Benois. Una segunda producción fue creada en 1957 con coreografía, decorado y trajes por Alan Carter (1979 Blanco, 359).

La versión de 1929 original de Capriccio fue usada por George Balanchine como el resultado para la sección de Rubíes de su longitud llena 1967 Joyas del ballet (Pronto. 1998–2011).

Véase también



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