Edipo el rey

Edipo el Rey (Oidipous Tyrannos), también conocido por el título latino Edipo Rex, es una tragedia de Athenian por Sófocles que se realizó primero c. 429 BCE. Era el segundo de los tres juegos de Theban de Sófocles en producirse, pero viene primero a la cronología interna, seguida de Edipo en Colonus y luego Antigone. Durante los siglos, ha venido para ser considerado por muchos como la tragedia griega por excelencia.

Complot

Fondo

Como es el caso en la mayor parte de drama culminante, la mayor parte de lo que constituye el mito de Edipo ocurre antes de la escena inicial del juego. En su juventud, Laius era un invitado del rey Pelops de Elis y se hizo el tutor de Chrysippus, el más joven de los hijos del rey, en carreras del carro. Entonces violó las leyes sagradas de la hospitalidad secuestrando y violando Chrysippus, que según algunas versiones se mató en la vergüenza. Este molde un destino sobre Laius y sus descendientes.

El protagonista de la tragedia es el hijo del rey Laius y la reina Jocasta de Thebes. Después de que Laius aprende de un oráculo que "es condenado/A fallecen a la mano de su propio hijo", fuertemente liga los pies del niño Edipo juntos con un alfiler y ordena que Jocasta mate al niño. Dudoso para hacer así, ordena que un criado realice el acto para ella. En cambio, el criado toma al bebé Edipo a una cumbre de la montaña para morir de la exposición. Un pastor rescata al niño y le llama Edipo (o "pies aumentados"). El pastor lleva al bebé con él a Corinto, donde Edipo se recoge y se cría en el tribunal del rey sin hijos Polybus de Corinto como si era su propio.

Como un joven en Corinto, Edipo oye un rumor que no es el hijo biológico del Poliautobús y su esposa Merope. Cuando Edipo pregunta al Rey y la Reina, lo niegan, pero, todavía sospechoso, pregunta al Oráculo délfico a quién sus padres realmente son. Parece que el Oráculo no hace caso de esta pregunta, diciéndole en cambio que se destina para "Aparear con [su] propia madre y mudar/Con [sus] propias manos la sangre de [su] propio padre". Desesperado por evitar su destino pronosticado, Edipo sale de Corinto en la creencia que el Poliautobús y Merope en efecto son sus padres verdaderos y que, una vez lejos de ellos, nunca los dañará.

En el camino hacia Thebes, encuentra a Laius, su padre verdadero. Inconsciente de identidades de cada uno, se pelean cuyo carro tiene la prioridad. El rey Laius se mueve para golpear a la juventud insolente con su cetro, pero Edipo le lanza abajo del carro y le mata, así realizando la parte de la profecía del oráculo. Mata todos excepto uno de los otros hombres.

Poco después, Edipo soluciona la criba de la Esfinge, que ha aturdido a muchos zahoríes: "¿Qué es la criatura que anda por cuatro piernas por la mañana, dos piernas en el mediodía, y tres por la tarde?" A este Edipo respuestas, "Hombre" (quien avanza lentamente a gatas como un niño, anda derecho más tarde y necesita un bastón en la vejez), y la Esfinge afligida se lanza del cliffside. La recompensa de Edipo por liberar el reino de Thebes de su maldición es la monarquía y la mano de la reina viuda de título Jocasta, su madre biológica. La profecía así se realiza, aunque ninguno de los protagonistas principales lo sepa.

La acción del juego

Un sacerdote y el coro de Thebans llegan al palacio para pedir a su rey, Edipo, a ayudarles con la plaga. Edipo había enviado a su cuñado Creon para preguntar a la ayuda del oráculo en Delphi, y vuelve en ese momento. Creon dice que la plaga es el resultado de la contaminación religiosa, causada porque el asesino de su ex-rey, Laius, nunca se había agarrado. Edipo jura de encontrar al asesino y le blasfema para la plaga que ha causado.

Citación judicial de Edipo el profeta ciego Tiresias para ayuda. Cuando Tiresias llega afirma saber las respuestas a las preguntas de Edipo, pero rechaza hablar, en cambio diciendo a Edipo abandonar su búsqueda. Edipo es enfurecido por la respuesta negativa de Tiresias y dice que el profeta debe ser complicit en el asesinato. Violado, Tiresias dice al rey que propio Edipo es el asesino. Edipo no puede ver cómo esto podría ser y concluye que el profeta debe haber sido pagado por Creon en una tentativa de minarle. Los dos discuten vehementemente y finalmente hojas de Tiresias, murmurando enigmáticamente que cuando el asesino se descubre debe ser un ciudadano natal de Thebes; hermano y padre a sus propios hijos; e hijo y marido de su propia madre.

Creon llega para estar enfrente de las acusaciones de Edipo. El Rey exige que Creon se ejecuten, sin embargo el coro le convence de dejar a Creon vivir. Jocasta entra e intenta consolar a Edipo, diciéndole no debería hacer caso de profetas. Hace muchos años ella y Laius recibieron un oráculo que nunca se realizó. Se dijo que Laius sería matado por su propio hijo, pero, como todo Thebes sabe, Laius fue matado por bandidos en una encrucijada en el camino a Delphi.

La mención de esta encrucijada hace que Edipo haga una pausa y pida más detalles. Pregunta a Jocasta a qué Laius pareció, y Edipo de repente se hace preocupado que las acusaciones de Tiresias eran verdad. Edipo entonces llama a un testigo de sobrevivencia del ataque para traerse al palacio de los campos donde ahora trabaja como un pastor.

Jocasta, confundido, pregunta a Edipo lo que el asunto es, y le dice. Hace muchos años, en un banquete en Corinto, un hombre embriagadamente acusó a Edipo de no ser el hijo de su padre. Molestado por el comentario Edipo fue a Delphi y preguntó al oráculo sobre su familia. En vez de respuestas le dieron una profecía que asesinaría un día a su padre y sueño con su madre. Para oír esto resolvió a salir de Corinto y nunca volver. Viajando vino a la misma encrucijada donde Laius se mató y encontró un carro que intentó conducirle del camino. Un argumento siguió y Edipo mató a los viajeros, incluso un hombre que corresponde a la descripción de Jocasta de Laius. Edipo tiene la esperanza, sin embargo, porque la historia es que Laius fue asesinado por varios ladrones. Si el pastor confirma que Laius fue atacado por muchos hombres, entonces Edipo está en el claro.

Un hombre llega de Corinto con el mensaje que el padre de Edipo ha muerto. Edipo, a la sorpresa del mensajero, es hecho extasiado por estas noticias, ya que demuestra una mitad de la profecía falsa, por el momento nunca puede matar a su padre. Sin embargo, todavía teme que pueda destinar de alguna manera el incesto con su madre. El mensajero, ansioso de aliviar la mente de Edipo, le dice no preocuparse, porque Merope no era de hecho su verdadera madre.

Resulta que este mensajero era antes un pastor en Monte Cithaeron, y que le dieron a un bebé, que el Poliautobús sin hijos entonces adoptó. Al bebé, dice, dio a él otro pastor de la casa de Laius, que se había dicho deshacerse del niño. Edipo pregunta al coro si alguien sabe a quién este hombre era, o donde podría ser ahora. Responden que es el mismo pastor que era el testigo del asesinato de Laius, y a quien Edipo había llamado ya. Jocasta, que ha realizado ya la verdad, desesperadamente pide que Edipo deje de hacer preguntas, pero se niega y Jocasta se topa con el palacio.

Cuando el pastor llega Edipo le pregunta, pero pide permitirse irse sin contestar adelante. Sin embargo, Edipo le presiona, finalmente amenazándole con tortura o ejecución. Resulta que el niño que regaló era el propio hijo de Laius, y que Jocasta había dado al bebé al pastor para en secreto exponerse sobre la ladera. Esto se hizo en el miedo de la profecía que Jocasta dijo nunca se había realizado: que el niño matara a su padre.

Todo por fin se revela, y Edipo blasfema a sí y destino antes de dejar la etapa. El coro se lamenta cómo hasta un gran hombre puede ser talado por el destino, y después de esto, un criado sale del palacio para hablar de lo que ha pasado dentro. Cuando Jocasta entra en la casa, corre al dormitorio del palacio y se ahorca allí. Dentro de poco después, Edipo entra en una furia, pidiendo sus criados traerle una espada de modo que se pudiera matar. Entonces rabia a través de la casa, hasta que encuentre el cuerpo de Jocasta. Dando un grito, Edipo la baja y quita los alfileres de oro largos que mantuvieron su vestido unido, antes de sumergirlos en sus propios ojos en la desesperación.

Edipo ciego ahora sale del palacio y pide desterrarse cuanto antes. Creon entra, diciendo que Edipo se debe tomar en la casa hasta que los oráculos se puedan consultar en cuanto a lo que es el mejor para hacerse. Envían a las dos hijas de Edipo (y hermanastras), Antigone e Ismene, y Edipo lamenta esto deberían nacer a una familia tan maldita. Pide que Creon los vigile y Creon está de acuerdo, antes de devolver a Edipo en el palacio.

En una etapa vacía el coro repite la máxima griega común, que ningún hombre se debería considerar afortunado hasta que esté muerto.

Relación con tradición mítica

Las dos ciudades de Troy y Thebes eran el foco principal de la poesía épica griega. Hicieron una crónica de los acontecimientos que rodean la guerra troyana en el Ciclo Épico, del cual mucho permanece, y aquellos sobre Thebes en el Ciclo Theban, que se han perdido. El Ciclo Theban contó la secuencia de tragedias que acontecieron la casa de Laius, del cual la historia de Edipo es una parte.

La Odisea de Homer (XI.271ff). contiene la cuenta más temprana del mito de Edipo cuando Odysseus encuentra Jocasta (llamó Epicaste) en la hampa. Homer brevemente resume la historia de Edipo, incluso el incesto, patricida y suicidio subsecuente de Jocasta. Sin embargo, en la versión Homérica, Edipo permanece el Rey de Thebes después de la revelación y ni se ciega, ni se envía en el exilio. En particular, se dice que dioses hicieron el asunto de su paternidad conocido, mientras en Edipo el Rey, Edipo muchísimo descubre la verdad él mismo.

En 467 BCE, el trágico del mismo tipo Esquilo de Sófocles ganó el primer premio para la Ciudad Dionysia con una trilogía sobre la Casa de Laius, comprendiendo Laius, Edipo y Siete contra Thebes (el único juego que sobrevive). Ya que no escribió trilogías relacionadas como Esquilo hizo, Edipo el Rey se concentra en el carácter titular insinuando al mito más grande oblicuamente, que se conocía ya al auditorio en Atenas entonces.

Recepción

La trilogía que contiene a Edipo el Rey tomó el segundo premio en la Ciudad Dionysia en su actuación original. El sobrino Philocles de Esquilo tomó el primer premio para ese concurso. Sin embargo, en su Poética, Aristóteles consideró a Edipo el Rey para ser la tragedia mejor correspondió a su prescripción para cómo el drama se debería hacer.

Muchos críticos modernos concuerdan con Aristóteles en la calidad de Edipo al Rey, aun si no siempre convienen en los motivos. Por ejemplo, Richard Claverhouse Jebb afirmó que "Edipo Tyranus está en un sentido la obra maestra de la tragedia Ática. Ningunos otros espectáculos un nivel igual de arte en el desarrollo del complot; y esta excelencia depende del dibujo potente y sutil de los caracteres." Cedric Whitman notó que "Edipo Rex pasa casi universalmente para el mayor juego griego existente..." Propio Whitman consideró el juego como "la expresión más llena de esta concepción de la tragedia," esto es la concepción de tragedia como una "revelación de la mala parte del hombre," donde un hombre puede tener "todo el equipo para la gloria y cumplir", pero todavía tener "el mayor esfuerzo de hacer el" final bueno en "el mal de un insoportable mí de que no es responsable. Edith Hall mandó a Edipo al Rey como "esta tragedia definitiva" y nota que "la sutileza magistral de la caracterización de Sófocles así presta la credibilidad a las coincidencias impresionantes," y nota la ironía que "Edipo sólo puede realizar su destino ordenado por Dioses excepcional porque Edipo es un ser humano especialmente capaz e inteligente." H. D. F. Kitto dijo sobre Edipo al Rey que "es verdad decir que la perfección de su forma implica un orden mundial," aunque Kitto note que si ese orden mundial "es caritativo, Sófocles no dice."

La revolución de la ciencia atribuida a Thales comenzó a ganar la fuerza política, y este juego ofreció una advertencia a los nuevos pensadores. Edipo (razón simbolizada) destrucción de la esfinge (simbolizando a dioses) y blasfemado a través de un malentendido de dioses (el oráculo). Kitto interpreta el juego como la réplica de Sófocles a los sofistas, dramatizando una situación en la cual la gente afronta el sufrimiento inmerecido a través de ninguna falta de su propio, pero a pesar de la aleatoriedad aparente de los acontecimientos, el hecho que han sido preditos por dioses implica que los acontecimientos no son arbitrarios, a pesar de los motivos que están más allá de la comprensión humana. A través del juego, según Kitto, Sófocles declara "que es incorrecto, ante el incomprensible y no moraleja, para negar las leyes morales y aceptar el caos. Lo que es correcto debe reconocer hechos y no engañarnos. El universo es una unidad; si, a veces, no podemos ver ni la rima, ni razonar en ella no deberíamos suponer que es arbitrario. Hay tanto que no podemos saber y no podemos controlar que no deberíamos pensar y comportarnos como si realmente sabemos y podemos controlar.

Temas y adornos

Destino y libre albedrío

El destino es un tema que a menudo ocurre en la escritura griega, tragedias en particular. La idea que el intento de evitar un oráculo es la misma cosa que lo causa es un adorno común en muchos mitos griegos, y las semejanzas para Edipo se pueden por ejemplo ver en el mito del nacimiento de Perseus.

Dos oráculos en particular dominan el complot de Edipo el Rey. En líneas 711 a 714, Jocasta relaciona la profecía que se dijo a Laius antes del nacimiento de Edipo. A saber:

(El oráculo) le dijo

que fuera su destino que debería morir una víctima

en las manos de su propio hijo, un hijo para nacer

de Laius y mí.

El oráculo contó a Laius sólo cuenta del parricidio; el incesto falla. Apuntado por el recuerdo de Jocasta, Edipo revela la profecía que hizo que él saliera de Corinto (791-93):

que fuera predestinado a mentir con mi madre,

y muestre a la luz del día una clase maldita

qué hombres no durarían, y era condenado

ser el asesino del padre que me procreó.

La implicación del oráculo de Laius es ambigua. Una escuela prominente del pensamiento sostiene que la presentación del oráculo de Laius en este juego se diferencia de esto encontrado en (p.ej). La trilogía de Edipo de Esquilo producida en 467 BCE. Helaine Smith discute:

Sófocles tenía la opción de hacer el oráculo a Laius condicional (si Laius tiene un hijo,

ese hijo le matará) o incondicional (Laius tendrá un hijo que le matará). Ambos

Esquilo y Euripides escriben juegos en los cuales el oráculo es condicional; Sófocles...

decide hacer el oráculo de Laius incondicional y así quita la culpabilidad para sus pecados

de Edipo, ya que no podía haber hecho además de lo que hizo, pase lo que pase acción que tomó.

Esta interpretación tiene un pedigrí largo y varios adherentes. Encuentra el apoyo en la repetición de Jocasta del oráculo en líneas 854-55: "Loxias declaró que el rey debería ser matado por / su propio hijo." En el griego, Jocasta usa el verbo chrênai: "para ser predestinado, necesario." Parece que esta iteración del oráculo sugiere que era incondicional e inevitable. Otros eruditos han sostenido sin embargo que Sófocles sigue la tradición en la fabricación del oráculo de Laius condicional, y así evitable. Señalan a la revelación inicial de Jocasta del oráculo en líneas 711-14. En el griego, las precauciones del oráculo: hôs auton 'hexoi moira pros paidos thanein/hostis genoit emou te kakeinou párrafo. Los dos verbos en la negrilla indican lo que se llama una "futura" condición más viva: si un niño se lleva Laius, su destino para ser matado por ese niño le alcanzará.

Independientemente del sentido del oráculo de Laius, el que entregado a Edipo es claramente incondicional. Considerando nuestra concepción moderna de destino y fatalismo, los lectores del juego tienen una tendencia de ver a Edipo como una mera marioneta controlada por mayores fuerzas, un hombre aplastado por dioses y destino por ninguna buena razón. Esto, sin embargo, no es una lectura completamente exacta. Mientras es un truismo mitológico que los oráculos existen para realizarse, los oráculos no causan los acontecimientos que conducen al resultado. En su ensayo de punto de referencia "Sobre el Malentendido de Edipo Rex", E.R. Dodds hace una comparación con la profecía de Jesús en la Última Cena que Peter le negaría tres veces. Jesús sabe que Peter hará esto, pero los lectores no sugerirían de ninguna manera que Peter era una marioneta de destino obligado a negar a Cristo. El libre albedrío y la predestinación no son de ningún modo mutuamente exclusivos, y tal es el caso con Edipo.

El oráculo entregado a Edipo lo que a menudo se llama una "profecía de autorealización", en esto la propia profecía pone en marcha acontecimientos que concluyen con su propia realización. Esto, sin embargo, no debe decir que Edipo es una víctima de destino y no tiene libre albedrío. El oráculo inspira una serie de opciones específicas, libremente hechas por Edipo, que le llevan a matar a su padre y casarse con su madre. Edipo decide no volver a Corinto después de oír el oráculo, como decide dirigirse hacia Thebes, matar Laius, casarse y tomar Jocasta expresamente como su novia; en respuesta a la plaga en Thebes, decide enviar Creon al Oráculo para el consejo y luego seguir ese consejo, iniciando la investigación sobre el asesinato de Laius. Ninguna de estas opciones se predetermina.

Otra característica de oráculos en el mito es que siempre son casi entendidos mal por aquellos que los oyen; de ahí el malentendido de Edipo el significado del Oráculo délfico. Visita Delphi para averiguar a quién sus verdaderos padres son y supone que el Oráculo rechace contestar a esa pregunta, ofreciendo en cambio una profecía sin relaciones que pronostica el patricida y el incesto. La asunción de Edipo es incorrecta: el Oráculo realmente contesta a su pregunta. Declarado menos elípticamente, la respuesta a su pregunta lee así:

Control estatal

La exploración de este tema en Edipo el Rey es igualada por el examen del conflicto entre el individuo y el estado en Antigone. El dilema que las caras de Edipo aquí son similares a ese de Creon tiránicos: cada hombre, como el rey, ha tomado una decisión que su pregunta de sujetos o desobedece; cada rey también interpreta mal tanto su propio papel de un soberano como el papel del rebelde. Cuando informado por el profeta ciego Tiresias que las fuerzas religiosas están contra él, cada rey afirma que el sacerdote se ha corrompido. Está aquí, sin embargo, que sus semejanzas vienen a un final: mientras Creon, viendo el estrago que ha causado, trata de enmendar sus errores, Edipo rechaza escuchar a cualquiera.

Vista y ceguera

Las referencias literales y metafóricas a la vista aparecen en todas partes de Edipo el Rey. Saques de la visión claros como una metáfora para perspicacia y conocimiento, pero Edipo clarividente es ciego a la verdad sobre sus orígenes y delitos involuntarios. El profeta Tiresias, por otra parte, aunque literalmente ciego, "ve" la verdad y relevos lo que se revela a él. Sólo después de que Edipo se ha cegado físicamente hace gana una capacidad profética limitada, como visto en Edipo en Colonus. Es deliberadamente absurdo que el "vidente" puede "ver" mejor que Edipo, a pesar de ser ciego. En una línea (Edipo el rey, 469), Tiresias dice:

"¿De este modo, se burla de mi ceguera? Déjeme decirle esto. Usted [Edipo] con sus ojos preciosos, es ciego a la corrupción de su vida..." (Robert Fagles 1984)

Versiones de la película

El juego se ha filmado varias veces, dos veces en inglés, así como se ha presentado muchas veces por la televisión. La versión de la película de 1957, dirigida por Tyrone Guthrie, Douglas Campbell estrellado como Edipo, y tenía el molde realizando el juego entero en máscaras, como en el teatro griego antiguo. La segunda versión de la película, dirigida por Philip Saville, se filmó en Grecia. Éste mostró las caras de los actores y alardeó de un molde estelar, incluso Christopher Plummer como Edipo, Lilli Palmer como Jocasta, Orson Welles como Tiresias, Richard Johnson como Creon, Roger Livesey como el Pastor y Donald Sutherland como el miembro Principal del Coro. La voz de Sutherland, sin embargo, fue doblada por otro actor. La película fue un paso adelante que el juego, sin embargo, mostrando realmente, en el retroceso, el asesinato de Laius (Friedrich Ledebur). También mostró a Edipo y Jocasta en la cama juntos, haciendo el amor. Hecho en 1968, la segunda película no se vio en Europa y los Estados Unidos. hasta los años 1970 y los años 1980 después de que los derechos de distribución y liberación legales se concedieron a vídeo y TV. Pier Paolo Pasolini dirigió una versión de la película italiana pesadamente modernizada del juego en 1967. La historia se adaptó en una película de 35 mm realizada completamente por verdaderas frutas y verduras que premiered en 2004 festival de cine de Sundance, dirigido por Jason Wishnow con efectos especiales por la Luz Industrial + Magia.

Véase también

Notas

Traducciones

Referencias adicionales

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